La Delegación de la Unión Europea en Chile organizó una semana de formación sobre género, donde, entre otros, uno de los temas centrales fue el rol de la mujer en la industria energética, con un enfoque particular en el desarrollo del hidrógeno renovable (H2V). El encuentro reunió a expertos del sector público, privado y la sociedad civil para analizar los desafíos y oportunidades de la equidad de género en este sector clave.

Entre los participantes se encontraban representantes de la Delegación de la UE en Chile, estados miembros, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y GIZ. También asistieron importantes actores chilenos como el Ministerio de Energía, el Ministerio de la Mujer, la Agencia de Sostenibilidad Energética, la asociación ACERA, CORFO y la Fundación Avina.

Las expertas concluyeron que la industria del hidrógeno renovable, aún en sus etapas iniciales en Chile, presenta una oportunidad única para ser diseñada con una perspectiva de género desde el inicio. Actualmente, el sector sigue siendo predominantemente masculino, con una notable falta de mujeres, especialmente en regiones clave como Magallanes, donde la dependencia de los combustibles fósiles es alta y la diversidad energética y de género es baja.

Durante el debate, se destacó que Chile enfrenta una de las mayores brechas de género en carreras STEM de América Latina, con solo un 20% de mujeres estudiando estas especialidades. Esto, sumado a barreras estructurales como la falta de infraestructura adecuada y una cultura laboral que no favorece la conciliación familiar, dificulta la participación femenina. Se enfatizó la necesidad de crear redes de apoyo y mentoría para mujeres, siguiendo el ejemplo de la asociación ACERA, que ya cuenta con 700 integrantes y busca expandir su modelo en la región.

A pesar de los desafíos, se reconocieron avances importantes, como la creación de la Oficina de Género y DDHH en el Ministerio de Energía de Chile y el lanzamiento de una estrategia de género para el H2V con apoyo de la UE. Las expertas coincidieron en que es crucial aprovechar la coyuntura actual de alta movilización femenina y el interés institucional para construir un sector energético más inclusivo. No hacerlo, podría perpetuar las desigualdades en un área fundamental para el futuro del país y del planeta.

Creditos: EUDEL